AMLO Y SUS PROMESAS DE CAMPAÑA, PODRA.

    A 15 días de haber asumido la Presidencia de la República el dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador, está enfrentando varias situaciones bastante complicadas que sus promesas de campaña le han provocado.

   Situaciones que de alguna forma pueden considerarse como normales que se estén presentando, pues todo cambio de gobierno sexenal las provoca y con mayor razón cuando la transición del poder se da entre partidos tan diferentes como los de esta ocasión. A lo que debemos sumar que las intenciones de López Obrador no son solamente el cambio de gobierno y de partido político, sino un cambio a fondo en todo lo que corresponde al funcionamiento y desarrollo del país, que presenta como tema medular el combate a ese mal que está acabando con esta Nación, como lo es la corrupción.

   Así tenemos que la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM); el bajar los sueldos a los de arriba y subírselos a los de abajo; quitar el fuero a los servidores públicos para que no haya mexicanos de primera y de segunda, derogar la Reforma Educativa y revisar la Reforma Energética, entre otros importantes asuntos, ya en estos momentos están causándole algunos dolores de cabeza.

   El que por el momento más a impactado a la opinión pública por haber sido desde la campaña el de mayor atención por su impacto no solamente en la economía y prestigio del país a nivel nacional e internacional, la suspensión de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en el municipio de Texcoco, en el Estado de México. En este momento ya rebaso los límites de la economía nacional y comienza a ser motivo de discusión, como era de esperarse, a nivel internacional por parte de los inversionistas globales que ya invirtieron en éste. Lo que parece no consideraron los consejeros de López Obrador al asesorarlo en que llevará a cabo la suspensión de esta magna obra de alcances internacionales. Pues todo parece indicar que su falta de visión financiera en este mundo globalizado o su falta de experiencia en el manejo de este tipo de asuntos, no los hizo prever, los alcances de los compromisos que se tendrían que renegociar al suspender tan importante obra, con las consecuencias que ya estamos viendo, de posibles pérdidas de miles de millones de pesos. Más lo que se tenga que invertir en la construcción de las pistas en la base militar de Santa Lucía, la adecuación del aeropuerto de Toluca y la remodelación del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la capital del país. Lo que hace suponer y no sin razón que la suspensión de la obra, tendrá como posible resultado que salga más cara la solución, en otras palabras, que salga más caro el caldo que las albóndigas. Por el momento solo queda esperar que pase en la bolsa de Nueva York y cual vaya a ser la posición de estos capitales internacionales, que no se caracterizan por perder dinero.

   Otra de las situaciones que se le están poniendo difíciles al actual Presidente de México, es lo relativo a la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, en varios frentes de la burocracia nacional, que se está amparando en contra de ésta.    

   Siendo por el momento el que mayor impacto ha causado entre la población, el relativo a los trabajadores de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en especial el asunto de los magistrados, pues desde tiempo de campaña se cuestionó sus salarios que son en mucho, mayores al que se fijó el presidente López Obrador de 108 mil pesos mensuales. Ley a la que también se opusieron los magistrados de la SCJN, como los demás trabajadores de este Poder y de las diferentes dependencias de la burocracia federal y con razón, pues según el Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Mexicanos, indica que los salarios de los trabajadores se pueden aumentar, pero no reducir. Por lo que todo parece indicar que después de la reunión que tuvieron con el legislador federal de MORENA Mario Delgado, se llegó al acuerdo, que esta norma de que ningún trabajador pueda ganar más que el titular del Poder Ejecutivo Federal ($ 108,000), se aplicará a los que entren en funciones a partir de la vigencia de esta Ley, como debe de ser.

  Por lo que toca a las otras situaciones citadas en este texto, apenas están comenzando a producir algunas consecuencias de tipo legal y político, por lo que hay que esperar para conocer cuál es la reacción de las partes al respecto. Usted que OPINA estimado lector. Por el momento les deseo que pasen unas fiestas navideñas llenas de felicidad con sus seres queridos y que el año que viene les sea de lo mejor en todos los aspectos. Reinicio esta colaboración el próximo mes de enero. noti-sigloxxi@hotmail.com (Fech. Púb. Vier. 14-diciembre-18)