Los jóvenes del hoy se han convertido en parásitos. No todos por gracia de Dios, pero en general vemos un futuro pernicioso. Sin posibilidades de salir adelante prostituidos por un gobierno irresponsable que solo los ve como votantes. A sus limitaciones económicas se suma la falta de educación en los hogares. El amor extremo de los padres los vuelve inútiles. El dinero que les otorgan les perjudica ya que los acostumbran solo a extender la mano sin realizar ningún esfuerzo. Las historias son múltiples. Parejas de “ninis” que tienen resuelta su vida. No les importa ni el matrimonio ni la descendencia. La mayoría son agresivos con sus padres. Nunca podrán hacerse de un patrimonio porque es imposible con la situación económica del país. *** Presas fáciles para quienes les ofrecen hasta 65 mil pesos mensuales por reunir jóvenes para la delincuencia organizada. Quienes son materialmente levantados para convertirlos en narcos; traficar sus órganos; prostituirlos. Asombra saber de adolescentes de 12 y 13 años que manejan con habilidad machetes y lastiman, matan. La descomposición social se vuelve costumbre y las grandes tragedias que suceden son vistas con indiferencia. “Mientras no les pase no habrá preocupación”. *** Un país con un 98 % de impunidad y con narco gobiernos no es lo mejor que les puede suceder. No hay moral y la presencia de exceso en el alcohol, las drogas y la ambición de vivir como ricos les hace cometer graves errores que les marcan. *** La Educación es deficiente y hay universitarios que tienen errores de ortografía básicos. Pueden comprar un título sin mayor dificultad. El rezago educativo en los niños anda en el 12 por ciento. El tener a delincuentes como el secretario de Educación Pública complica aún más la otrora llamados semillas de la nación. *** Y para las agruras…