Con toda la imparcialidad posible consideramos que tanto Claudia como Rocío están logrando un poco de confianza en algunas decisiones inteligentes. En el ensombrecido panorama para la mujer por el caso de Cuauhtémoc Blanco y su impunidad las mujeres en el gobierno deben distinguirse, diferenciarse. Sale sobrando las consideraciones de las primeras mujeres al mando tan comunes. Se necesita den un manotazo en el escritorio y pongan verdadero orden. En un país donde 10 mujeres diariamente son asesinadas por cuestión de género es una obligación otorgarles absoluta protección en todos sentidos. No se puede con tanto dolor de esas madres que han perdido a sus hijos y familias por acciones violentas. *** La primer presidenta mujer acotada por el machismo y misoginia de sus propios compañeros de partido. Líderes de los congresos de diputados y senadores convertidos en verdaderos congales que avergüenzan. Las mujeres que empoderaron al macho futbolista en la tribuna cometieron un grave error que hasta el momento no han reconocido. Ni era legal que él subiera a defenderse ni que las otras hicieran esa comedia negra que las estigmatizó. Sus tristes figuras quedaron grabadas y son muy despreciables. *** Roció Nahle tuvo el acierto político de integrar a Ricardo Ahued y Valentín Herrera a su gabinete. Son dos personajes con trayectorias muy destacadas. Se les nota comprometidos con sus quehaceres en beneficio del estado. Trasciende su intensa actividad de trabajo. *** Al contrario debe cuidar “la forma que es fondo” con personajes- y otros más- como Gómez Cazarín y su negro historial relacionado con la muerte de un periodista y Pozos Castro que tienen muy mala fama en delitos sustentados. Las responsables son las del mando. *** 200 malos policías dados de baja en Veracruz alientan. ***Y para las agruras…