¿México está listo para tener una presidenta? Dice la Sheinbaum que sí. Pero en un país de feminicidas, claro que no

Primero hay que aclarar algo antes de contestar la pregunta del título de esta nota. Claro que las mujeres tienen derecho a aspirar ser gobernadoras o presidentas de la República. Sobre eso no hay discusión. Las mujeres en México han logrado ganar muchos espacios en las diferentes áreas, tanto laborales, sociales y de la política. Sin embargo, una cosa es si las mujeres están preparadas para ser presidentas de México, y otra cosa es si los mexicanos están preparados para una mujer presidenta. Dice Claudia Sheinbaum que sí, que México está listo para una presidenta. Un Tamaulipas, en un mitin de apoyo a Américo Villarreal, candidato de Morena a la gubernatura de ese estado, muy entusiasmada la Sheinbaum declaró: “México está listo para una presidenta, para una astronauta, para una ingeniera. Las mujeres mexicanas estamos listas desde hace mucho tiempo pero sobre todo, representamos un movimiento de transformación, representamos los anhelos del pueblo de México de una vida mujer”. Claudia Sheinbaum se confunde, las mexicanas sí están preparadas, pero los mexicanos no. Y es que México sigue siendo un país de machistas, un país de feminicidas. Sólo hay que recordar las palabras de la entonces secretaria de Gobernación, Gloria Sánchez Cordero: “Hay misoginia dentro del Gabinete mexicano como en el resto de la sociedad”.

Sheinbaum apoya en Tamaulipas a Américo Villarreal. ¿Sabrá la jefa de Gobierno de la CDMX que Villarreal es acusado de negociar con el Cártel de Sinaloa?

Américo Villarreal es el candidato de Morena a la gubernatura de Tamaulipas. Este sujeto fue delegado de Morena en Sinaloa, donde según analistas y reporteros de esa zona, Morena pactó con el Cártel de Sinaloa para hacerse de la gubernatura. Quien estuvo a cargo de esa negociación fue Américo Villarreal, delegado de Morena en Sinaloa. Pero ese es sólo uno de los tantos pecados de Villarreal. También se le vincula con negocios en aduanas, en los tiempos en que Ricardo Peralta era director de Aduanas, puesto que tuvo que dejar ante tanta corrupción que se le encontró. En Estados Unidos Julio Carmona, quien fuera designado como encargado de la aduana en Nuevo Laredo por Ricardo Peralta, se ha acogido al programa de protección a testigos. En la Unión Americana, protegido de quienes lo quieren matar, como fuera el caso de su hermano Sergio Carmona, operador de Morena, acusado de huachicoleo, Julio está soltando mucha información que involucra a Ricardo Peralta y a Américo Villarreal, a quien Claudia Sheinbaum se fue a apoyar a Tamaulipas. ¿Sabrá la señora Sheinbaum en cuántos asuntos oscuros está involucrado su candidato? Sabrá que Humberto Villarreal, hijo del candidato de Morena, fue acusado de fraude en Europa, donde anda lavando dinero para sus secuaces. ¡Qué va a saberlo la señora! Ah, pero dice que está preparada para ser presidenta.

AMLO, cinismo, hipocresía e incongruencia. Después de defender a la hija de Esquer “tiene un departamento modesto” pide no tener apego al dinero

Ya se va Andrés Manuel López Obrador. El mismo lo anuncia, el mismo lo siente. Sabe que una vez que se designe al candidato de Morena para la presidencia de México, perderá relevancia su presencia. Es por ello que ya empieza a mandar mensajes directos a los funcionarios de su gaviete. En su gira de fin de semana en Sonora el presidente mandó este mensaje: “Todavía nos quedan dos años cinco meses y a lo mejor pasa el tiempo porque continúan otros gobiernos. Yo les digo no por lo que decía don Adolfo Ruiz Cortines o lo de lo que yo hablaba de la edad, yo soy también maderista, y Francisco I. Madero decía ‘Sufragio efectivo no reelección’, y además ya quiero cerrar un ciclo, y no sentirnos insustituibles, porque luego se convierte en un vicio, no hay que tenerle mucho apego ni al dinero ni al poder, pero en el tiempo que queda podemos avanzar”. Ya no sabe uno cómo leer este mensaje. Y es que después de que el presidente defendiera a la hija de su secretario particular, Carmelina Esquer Camacho, quien se compró una casa de 8 millones de pesos, la cual el presidente consideró un “modesto departamento”, ahora se pone a pregonar desapego al dinero y al poder. La verdad es que muchos de los funcionarios de AMLO, incluido Alejandro Esquer, se enfermaron de codicia y poder. Usaron el cargo para enriquecerse y para enriquecer a sus familiares. El mayor ejemplo es el propio presidente, que enriqueció de la noche a la mañana a su hijo José Ramón López Beltrán. Claro, López Obrador justifica esa riqueza a que su hijo se casó con una mujer rica. ¡Ajá!

Armando Ortiz                                    Twitter: @aortiz52                             @lbajopalabra

 

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