“EL MUERTO Y EL ARRIMADO”

Qué tanto será real o chisme, lo cierto es que desde que Evo Morales tuvo que dejar la presidencia de Bolivia por hacer fraudes electorales y tranzas al por mayor, nunca pidió asilo en nuestro país, pero sí aceptó el ofrecimiento de López Obrador ( no del gobierno y sus tres poderes) de salir de pelada de su país y viajar de gorra a expensas de los contribuyentes mexicanos en un avión del ejército que lo trajo junto a algunos de sus compinches y todavía bajar a otro país a recoger a su familia. Vuelo que por cierto violó varias normas y leyes internacionales. Es recibido en nuestro aeropuerto sin tener idea de a que venía, sólo que así salvaba el pellejo. Esa invitación y llegada ha sido muy molesta para la ciudadanía y peor aún que se le haya brindado una residencia y una beca algo jugosa, cuando ese señor pudiera haberse ido a cualquier país y vivir como jeque con los euros que se dice tiene guardados en el banco del Vaticano. A poco de su llegada, mencionó que no estaría mucho tiempo en nuestra patria, pues piensa regresar a su país a retomar el poder y continuar con su trayectoria de dictador, que si bien en sus primeros años de gobierno hizo mucho por su país, no tardó en dejarse llevar por la ambición y el poder, que lo llevó a querer seguir siendo el mandamás y seguir mamando de la ubre a costa de los ciudadanos productivos.

Como asilado político no debiera hacer proselitismo político desde nuestra tierra, pero ha dado discursos y está en contacto con sus seguidores fomentando la violencia y el caos con el objeto de derrocar a Janine Añez, presidenta interina y a su gabinete, y poder retomar el mando y apoltronarse en la silla presidencial. En una grabación que difícilmente fuera falseada, se le escucha decir a sus esbirros que cierren la ciudad y eviten la entrada de alimentos para doblegar a sus opositores, de ser real, que pocos…pantalones y que muestra de orfandad.

A nivel internacional, se sabe que no fue un golpe de estado y menos militar lo que motivó su salida, sino la falta de hombría para aceptar sus errores, su culpa y enfrentar las consecuencias de sus villanías, dejando el cargo tirado a pesar de no haber concluido su periodo y saliendo subrepticiamente por patas, sin saber qué hacer para huir, aceptando de entrada el ofrecimiento extraño de López Obrador y digo extraño, pues por años él criticó y descalifico toda acción de intento de fraude electoral, atacando a los candidatos en turno a la presidencia e incluso calificando a uno de espurio (como la reciente representante de los derechos humanos), y aun hoy día, descalificando las trampas, fraudes y corrupciones, así que si es de extrañar que se le den a ese auto llamado indio cocalero, que saliera muy ladino por cierto, un trato preferencial. El mismo ha mencionado que tal vez se irá a Venezuela o Cuba para preparar su estrategia de retorno a Bolivia, pues la verdad se está tardando porque aunque según su beca sale de la dieta de los diputados, dicha dieta la cobran de nuestros impuestos, así que no es ningún regalo y sale caro el señor. Así que señor Evo, tal vez nadie le ha dado a conocer un dicho muy mexicano y muy cierto, que el muerto y el arrimado, a los tres días apestan y usted ya se pasó de tiempo.