Librerías veracruzanas entre dos fuegos.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define la palabra horizonte como: Conjunto de posibilidades o perspectivas que se ofrecen en un asunto, situación o materia.

Uno de los múltiples problemas del Estado de Veracruz es el bajo nivel de lectura de la población en general. La lectura no es una de las mayores pasiones de los Veracruzanos, a pesar del discurso de “Veracruz cultural” y “Atenas veracruzana”, prueba de lo anterior son las escasas librerías que existen en las principales poblaciones del Estado  de Veracruz, que con escasas ventas sobreviven, y viven regularmente el drama de la noticia de alguna librería que cierra, lo que representa un golpe a la formación intelectual de los ciudadanos.

La actual situación económica que vive la población local, ocasiona que se realicen pocas adquisiciones de libros.

Otro problema de carácter nacional es la competencia desleal, la existencia de monopolios e intermediarios que han ocasionado el cierre de más del 40 % de las librerías del país. Esto es grave en un país en el que se estima que hay 250,000 habitantes por librería, mientras en países como Argentina la media es de 30,000 habitantes por librería.

La delincuencia es otro factor que ha golpeado a la economía de los libreros que a cualquier hora del día, son víctimas de robo y/o asalto, generando fuertes pérdidas a sus empresas. Y sin esperanzas de que esto se llegue a evitar, ya que se desconoce de arrestos de delincuentes que agredido estos comercios.

Otro tema es la corrupción de funcionarios que mediante diversas formas saquean las librerías veracruzanas, un ejemplo de esto lo tenemos en el caso del ex director del IVEC Rodolfo Mendoza Rosendo que tiene denuncias de diversas empresas entre ellos la librería Hyperión, lo que habla de su pobre calidad de funcionario público, y de los que lo apoyaron en su momento.

Sin duda alguna, las librerías es un sector que se debe apoyar de manejar como prioridad estratégica, en lo económico, jurídico y de seguridad pública.

La reflexión es suya, hasta la próxima.