Xalapa: Hermoso y pintoresco

Continúo con Alexander von Humboldt y el viaje hacia América que inició en el año 1799 y por más de cinco años hacia el “nuevo mundo”, conociendo, explorando y registrando: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, México, Cuba y EE.UU. Siempre con la enriquecedora y grata compañía de Aimé Bonpland. Humboldt regresó a Europa como un héroe. Fue honrado por sus publicaciones, por haber sobrevivido, por haber dado una nueva visión de lo que eran los pueblos de América, ¡como la capacidad de los indígenas de hablar hasta cuatro idiomas!

Antes de iniciar su viaje, en una carta Humboldt expresó a los banqueros: ”Recolectaré plantas y animales, mediré la temperatura, la elasticidad, el contenido magnético y eléctrico de la atmósfera; analizaré y determinaré las longitudes y latitudes geográficas, así como la altura de las montañas. Pero mi verdadero y único propósito será investigar las fuerzas naturales interconectadas y entrelazadas y ver cómo el mundo natural inanimado ejerce su influencia sobre los animales y las plantas”. ¡Ah, qué gran propósito!

A México llegó en marzo de 1803, desembarcó en Acapulco, y nuestro país lo dejó impactado. Más allá de su vegetación y bellezas naturales, le interesaron las Pirámides. En su tránsito a Veracruz, Humboldt iba descubriendo, describiendo y escribiendo sus impresiones de los distintos paisajes, tipos de suelo, altitud, clima, vegetación. Colectaba y registraba todo, siembre acompañado del conocimiento y ojo clínico de Bonpland. Así bajando, vislumbraron a Xalapa y la comarca, quedando muy admirados y tomando nota: “…Una bajada penosa y continua, desde la pequeña fortaleza de Perote hasta la ciudad de Jalapa, desde este sitio que es uno de los más hermosos y pintorescos del mundo habitado, hasta la Rinconada”.

Aquí, Humboldt y Bonpland colectaron con vastedad: De las plantas lauráceas: 84 familias, 193 géneros y 268 especies. De otras familias: Asteraceae, Poaceae, Fabaceae, Euphorbiaceae, Rosaceae, Rubiaceae y Fagaceae es de 75 géneros y 117 especies, a las cuales pertenecen: girasoles, crisantemos, pastos, leguminosas, la flor de nochebuena, rosas, capulines, café y encinos. Colectaron helechos que no se conocían en ninguna parte del mundo, árboles endémicos y géneros nuevos. Conocieron, colectaron y nombraron a Brachistus stramoniifolius, Conostegia xalepensis, Croton xalapensis, Ocotea Psychotrioides, Oreopanax xalapensis, Palicourea padifolia, Piper auritum, Quercus xalapensis y el árbol de Ceiba. Y otras: Encino Xalapeño y Bellotas Xalapeñas. En el Journal Bothanic están consignadas más de cuatro mil descripciones, como Plantas equinocciales recolectadas en México y los autores de todo este esfuerzo, lo brindan de esta manera: “Hemos hecho este herbolario juntos. Las plantas fueron recolectadas por nosotros dos …” Humboldt y Bonpland.

Y para sacarnos la ‘espina’ le comento que, frecuentemente a Humboldt se le ha adjudicado -y a la vez desmentido- que haya dado a Xalapa el sobrenombre de “Ciudad de las Flores”, pues esto no quedó consignado en escritos, como si quedó En cambio, sí quedó registrado que a la Ciudad de México le llamara “La ciudad de los Palacios”.

Humboldt, ha sido considerado como “posiblemente el mejor científico de la primera mitad del siglo XIX” y se le ha reconocido de muchas maneras: Humboldt el explorador, el geógrafo, el botánico, el zoólogo, el historiador, el climatólogo…y más. Yo me quedo con este pensamiento suyo: “La vegetación con su fijeza, su tamaño, su edad, es el elemento visible por antonomasia, el que más habitualmente desencadena nuestra emoción ante el espectáculo natural”.  xalapaflorida@hotmail.com