“LA LACTANCIA MATERNA”

Estamos en la conmemoración de la lactancia materna y para ello a nivel mundial, nuestro país y ciudad han desarrollado un sinfín de actividades, conferencias y programas para orientar a las familias y en particular a las madres, sobre la importancia y beneficios de esa forma de alimentación de los bebés.

Nadie pone en duda que la leche materna es el mejor alimento que puede recibir un bebé en los primeros meses de la vida y en las zonas más marginadas es quizá el único alimento proteico que reciben los niños en el primer año de vida, aunque a nivel urbano y en madres de clase media y alta, se han dado múltiples pretextos para dejar la lactancia a corto plazo o definitivamente no ofrecerla a sus hijos.

Ciertamente la mayoría de los que hoy rebasan los 40, fuimos amamantados y aunque en los últimos años se han cambiado sobre todo en el medio urbano las técnicas de alimentación infantil, la realidad es que la leche materna es excelente alimento para los primeros 6 meses, muy bueno en los siguientes 3 a 6 meses sobre todo porque el bebe ya tiene otra dieta agregada y después del año de edad ya no es realmente una necesidad, aunque hay quien ofrece pecho hasta los 2 o 3 años de edad.

Las leches industrializadas hoy un tanto satanizadas, no son en realidad malas, son una buena fuente de alimento y más en la actualidad que les adicionan vitaminas, proteínas y otros elementos para hacerlas parecer lo más posible a la leche humana y son buenas cuando la leche materna es insuficiente o como suplemento en los hijos de madres trabajadoras con bebés en guardería o al cuidado de abuelas o nanas, pero nunca sustituirá a la leche natural. Recuerdo mis tiempos de preparación en pediatría que un reconocido maestro nos decía que en la alimentación infantil, la leche materna era indispensable los primeros 6 meses, muy buena hasta los 9 meses, buena hasta el año y después era un lujo porque para entonces el niño ya tiene otras fuentes de nutrición.

Otro punto de la lactancia materna que considero importante, es el rechazo y hasta discriminación que tienen algunas personas, a mi gusto ignorantes y absurdas por no ahondar en descalificativos, hacia las mujeres que dan pecho en lugares públicos, en la calle o en medios de transporte, atreviéndose a reclamarles por una supuesta falta de respeto y decoro; tal pareciera que a esas personas los alimentaron solo en biberón, cuando la maternidad y la lactancia es la más hermosa imagen de amor y el acto más sublime. Critican acremente a las madres lactantes y hasta las agreden, pero cargan en sus celulares imágenes de mujeres desnudas que comparten entre sus amigos y aprueban las descomposturas sociales que hoy en día han tomado auge.

En fin, qué bello es saber y ver a una madre que ofrece el seno a su bebé con el mejor alimento de la naturaleza y que suerte de un niño que crece sano y fuerte, gracias al pecho de su madre. Así que felicidades a las madres que lactan y que bien por esta conmemoración a la lactancia materna.