En Veracruz el comisario es un gato.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define la palabra comisario como: Persona que tiene poder y facultad de otra para ejecutar alguna orden o entender algún negocio. Y la palabra gato como: persona que sirve como criado.

En Veracruz gozamos de gran cantidad de entidades públicas que realizan actividades de fiscalización como La Contraloría General del Estado, El ORFIS, la oficina de fiscalización de la Cámara de Diputados, la Fiscalía anticorrupción y el Sistema Estatal Anticorrupción, todas ellas entidades con un alto costo al erarios público, llenos de funcionarios parásitos,aviadores y recomendados que no sirven al pueblo Veracruzanos, solo lo desangran, e inclusive órganos autónomos como el IVAI, que están lejos de mostrar austeridad presupuestal, pero chillan por más dinero para viajar de manera desenfrenada en múltiples ocasiones, a costa del erario público a Ciudades como la Paz en Baja California Sur, cuya entidad está lejos de ser un modelo de transparencia a nivel nacional (por supuesto está a hora y media de un destino turístico de primer nivel, Los Cabos).

Sus estructuras administrativas están obesas con una legión de recomendados políticos y de familiares, costosas y con pobres resultados, cumpliendo con lo que piden las normas, pero sin importar si tiene alguna utilidad. Por lo que el compromiso de estas entidades veracruzanas, se ve ausente para cumplir con el Plan Veracruzano de Desarrollo 2019-2024 que hace mención de la austeridad Republicana, la transparencia y la rendición de cuentas, así como la erradicación de la corrupción ya que esta última ha contaminado a los funcionarios y titulares de estos entes públicos.

Con el pobre compromiso

 

Un ejemplo claro de la existencia de estas normas que no son acatadas la tenemos en la figura del Comisario Público en la administración pública estatal que depende de la Contraloría General del Estado,

Las Bases Generales para la Actuación de los Comisarios Públicos, publicadas el 12 de Abril del 2010, en la Gaceta Oficial del Estado.

Señalan que debe existir un comisario en cada órgano de gobierno de la Administración Pública Paraestatal. Pero de acuerdo a la información obtenida solo existen dos comisarios públicos desempeñándose actualmente, por lo que se viola la normatividad y la Contralora debería ser sancionada por sus múltiples desacatos a esta Ley

También mencionan las Bases Generales para la Actuación de los Comisarios Públicos, que el Comisario Público en su artículo 8° de los informes que debe presentar por escrito, se indica que el informe relacionado con el ente que tiene asignado como Comisario Público, es obligatorio su presentación, sin embargo en la solicitud realizada por medio de INFOMEX al Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), número de folio 01290519, la respuesta dada por la Contraloría General del Estado, indican que no existen los informes de los Comisarios

El mismo artículo en su fracción VIII, indica que debe existir un programa Anual de Trabajo, también la respuesta a solicitud realizada vía INFOMEX folios 01391618, 01391418 y 01391018, la respuesta es que la Contraloría General del Estado, no localizó en los archivos esta documentación, por lo que se puede decir que tampoco se elaboran.

Por lo que se refiere a su ubicación en el organigrama, lejos de ocupar un puesto clave en el mismo, se aprecia que depende del Director General de Fiscalización, por lo que la opinión del Comisario Público queda relegada a la de un simple “gato”.

Todo lo anterior da como resultado una nómina que no refleja beneficios para la sociedad veracruzana. Y de paso se simula contar con un adecuada “vigilancia” del patrimonio público. Lo que genera severos nubarrones en el horizonte Veracruzano.

La reflexión es suya, hasta la próxima.