ENMOLADAS

Para los priistas veracruzanos, resurgir de las cenizas será tarea gigante. Si persisten en los vicios de antaño, las negociaciones oscuras, el manejo millonario del dinero, las trampas están más que perdidos. De hecho, podrían causar ternura sino fuera porque se conoce la vileza de sus actos. La mezcla de yunistas, fidelistas, duartistas y morenos, tras el exiguo presupuesto destinado. Hay personajes de buena lid, que mejor renunciaron a pretender la presidencia del PRI estatal, como la doctora Zaida Llado, ante el conocimiento de las componendas. La académica es una de las más institucionales y traía proyectos interesantes. Por otra parte Damara Gómez Morales, candidata en firme para el puesto, es un rostro nuevo con un discurso muy crítico hacia el interior del partido. Se compromete, por una renovación total. Trae empuje y apoyos. Ivonne Ortega-candidata a la dirigencia nacional-habla de la necesidad de dar oportunidades a los jovenes en el partido, cuestión muy criticada pues los dinosaurios permanecen. Ojalá las cosas cambien y lleguen jóvenes entusiastas como Damara Gómez, que tiene simpatías entre los priistas y no sea la historia de siempre: la imposición de los innombrables, que llevaron al PRI a su gran derrota y desaparición.