Flores en el teatro

Para Brisei, con admiración

Este es todo un tema ¿eh, estimados lector-lectora? Le cuento: La noche del viernes pasado acudí al estreno de una obra teatral estupenda que ofrece la Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana. Se llama Los 6arcía y allí actúa mi hija actriz. Normalmente a los estrenos le llevo flores y este no debía ser la excepción, pero advertí que no había reparado en mi intención: ¿Halagarle, desearle suerte en el estreno, felicitarle por la actuación realizada…?

Y advierto que el asunto de las flores en el teatro es todo un tema, donde la superstición juega un papel muy importante, pues se tejen historias alrededor de personajes y de escenarios desde tiempos inmemoriales. Algunas, basadas en eventos reales de ópera y teatro desde siglos atrás y otras que involucran a personajes y eventos modernos. Mención especial una muy exótica: enviar al director “un ramo de flores robado del cementerio”, según artículo de Siva Stephens.

Es común que a la entrada de los teatros haya vendedores de ramos de flores, sobre todo en los estrenos de obra. Los más acuciosos los encargan a las floristerías y algunos llevan hasta cajas de flores, largas y elegantes. Quienes saben un poco más acerca de las tradiciones florísticas y su conexión con las artes, cuidan mucho la flor que enviarán y el color adecuado o mejor, saben cuáles flores y colores no deben enviar. Ahora me explico:

Se evitan los claveles en el teatro porque se asocia con la mala suerte o fracaso, basado en el amargo recuerdo de cuando las compañías de teatro -a menudo en caravanas- enviaban sus contratos a los propietarios de locales para que se los aceptaran o refrendaran. Si la respuesta era a través de rosas, la respuesta era sí, pero, si recibían claveles, significaba la despedida. De ahí quedó la impresión de que los claveles presagian fracaso. El color amarillo despierta el temor de mala suerte, atribuido a que era el color dominante en el escenario de una obra de Molière -dramaturgo francés del siglo XVII- quien murió horas después de una puesta en escena. También se evita el color morado, pues se asocia con el que utiliza la iglesia en la Semana Santa.

Por otro lado, para asegurarse de que uno hace lo correcto en la entrega de flores, es prudente preguntar en taquilla si hay alguna política definida en el teatro, como entregar las flores en el camerino o tras bambalinas, antes o después de la actuación o si pueden entregarse personalmente en el foro cuando concluye la presentación, mientras los artistas reciben y agradecen los aplausos. Ahora que si lo que quiere es reconocer y felicitar a todo el elenco artístico, la costumbre es aventar flores al escenario, ligeras como las margaritas y crear una colorida lluvia floral.

En mi experiencia de florista por 22 años, tuve el privilegio de “vestir” el foro para la Orquesta Sinfónica de Xalapa, para recitales y algunas obras de teatro, allí pude conocer algunos usos y costumbres con respecto a las flores y si de algo quedé convencida es que para los actores, actrices, músicos y directores, las flores son una caricia directa al alma, una motivación, una recompensa. Y también aprendí que deben entregarse al final de la actuación…

Por hoy, expreso mi reconocimiento a la Compañía de Teatro de la UV, desde la dirección y a todos los colaboradores por hacer teatro de calidad y contar con tan profesional y entregado elenco de actores, actrices y equipo. Por mi parte: ¡Rómpanse una pierna! (Frase que para los teatreros significa éxito). xalapaflorida@hotmail.com