POLÍTICOS VERDADERAMENTE PATRIOTAS.

Luis Alberto Zavala Ramos.

Muy interesante lo que están haciendo los políticos que son verdaderamente patriotas de nuestro país, quienes sabiamente han ido adquiriendo pent-houses, en zonas exclusivas de Estados Unidos, que no es otra cosa que una operación hormiga, para que, poco a poco, el territorio que nos robaron los gringos desde el año 1848, se vaya adquiriendo por diversos políticos patriotas, para ir recuperando en favor nuestro país, aquella parte del territorio que nos quitaron.

Digno de encomio que, la ex primera dama Angélica Rivera, quien no ha sido política pero que muy inteligentemente, como esposa del presidente de nuestro país, compró un lujoso Departamento de más de tres millones de pesos en Miami, aunque la península de Florida no tenga nada que ver con el territorio que nos quitaron los gringos, pero ella como buena mexicana, desea que también esa porción de territorio extranjero, poco a poco, y a base de compras por parte de políticos que aman a México, pase a ser propiedad de los mexicanos.

También en Miami, Alejandra Barrales, no conforme con tener varias propiedades en nuestro país, pero continuando con el ejemplo del patriotismo de la ex primera dama, adquirió un departamento con un costo de más de 14 millones de pesos.

Ante la brillante idea de que la península de Florida también en un futuro, aunque sea muy lejano, pudiera anexarse a territorio mexicano, Fabián Granier Calles, hijo de Andrés Granier Melo, también adquirió un departamento en una zona exclusiva de Miami en el año de 2011, valuado en casi tres millones de pesos mexicanos.

Otro patriota que desea que la península de Florida, aunque no sea de inmediato, pero a fuerza de estar adquiriendo lujosas residencias pase a ser Florida territorio de México, es el ex gobernador de Veracruz Miguel Ángel Yunes, quien desde 2001 adquirió el Departamento N° 3111 ubicado en Brickell Bay.

Elba Esther Gordillo, quien injustamente estuvo en la cárcel. ¿Cómo no le elogian lo que hace por recuperar el territorio perdido de México? Ella, en lugar de gastar sus millones de dólares en nuestro país y los que su señora madre como maestra rural le dejó al morir, quiso adquirir algunas mansiones en California, y de la que se sabe es la mansión denominada “Ensueño” en San Diego, California, que cuenta con siete baños, seis habitaciones, vista al mar, con muelle y un yate para uso personal, valuada en tan solo 9 millones de dólares.

Ricardo Anaya, no quiso adquirir una lujosa vivienda en Atlanta, Georgia, pero sabiamente y como buen patriota, invirtió fuertes cantidades de dólares en el pago de renta de un inmueble calculado en lo que corresponde a 80 mil pesos mensuales, para que vivieran su esposa e hijos, quienes además estudiaban en Estados Unidos. Que ha de haber sido con la idea de ver a sus hijos graduados en escuelas gringas y buscar las áreas que podrán ser mejores, para poderlas adquirir después y poco a poco, dicho territorio sea siempre mayor parte del territorio mexicano.

El ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, a quien tachamos de ladrón, también hay que comentar su lado positivo, pues nadie sabe, que lo que se estaba robando del erario público era para hacer patria, pues con dicho dinero compró un lujoso condominio en el Condado de Maricopa, Arizona, el cual tiene una extensión de 5 mil 419 pies cuadrados, seis habitaciones en dos pisos, alberca y campo de golf, y con el único fin de que, a base de ir comprando, todos esos territorios, tarde o temprano serán parte de México.

Otro gran patriota, que avizora que la península de Florida, pueda ser territorio mexicano, a base de que, pundonorosos como él y las personas citadas anteriormente, vayan adquiriendo pent-houses, me refiero a José Saiz Pineda, quien es ex secretario de finanzas de Tabasco, adquirió uno de gran lujo ubicado en “Jade Residence” en Miami, Florida.

Se ha dicho mucho de los actos de corrupción de los funcionarios de la aduana de Tijuana, como Alejandro Amadeo González Guilbot, Ricardo López Gutiérrez, Hugo Mendoza Estrada, Carlos Castro Molina y Abraham Yunes, pero lo que no se sabe, es que también como buenos patriotas, ya están viviendo en territorio de Estados Unidos, donde han adquirido no a nombre de ellos pero sí de sus hijos, varios inmuebles y además el primero de los nombrados se pasea en Huston en un lujoso Rolls-Royce Ghost que hace cuatro años tenía un valor de 600,000 dólares.

Luis Armando Reynoso López, hijo del ex gobernador de Aguascalientes Armando Reynoso Femat, quien acelerando la posibilidad de que más mexicanos adquieran propiedades en E. U., en un solo día compró 4 casas, en un valor total de aproximadamente 2, millones 400 mil dólares.

Olga Sánchez Cordero y su señor esposo, quienes, con cien años de trabajo, 50 ella y 50 su esposo, buscando también dar territorio a mexicanos, adquirieron en un valor de 11 millones de pesos un pent-house en Huston.

Patriota como Javier Jiménez Espriú, quien siendo dueño de un flamante departamento en Huston, Texas, lo donó a la empresa (de allá) de la que fungió como administrador, pero ahora es su hijo el administrador, o sea que además tiene intereses corporativos en el país extranjero, lo que quiere decir que, con mayor vehemencia estará viendo la posibilidad de que, poco a poco se vayan adquiriendo inmuebles de lo que fue nuestro territorio, para que tarde o temprano se puedan reclamar para nuestro país, y nos devuelvan todo lo que los gringos nos quitaron hace siglo y medio.

Así como ellos han de estar muchos verdaderos patriotas mexicanos, que han trabajado en la administración pública y que ven la posibilidad de recuperar lo que una vez fue nuestro territorio. Eso sí es verdadero patriotismo.

Considero que, por decirlo yo, poca gente habrá de creer que es cierto lo del patriotismo que expreso, pero si esto mismo lo menciona alguien con el efecto “halo”, como un mesías, iluminado, elegido o profeta, estoy seguro que el noventa por ciento de los fanáticos “chairos”, magnetizados por el redentor y ante sus carencias de análisis pensante, lo considerarían como una verdad indiscutible.