“AL FINAL DEL AÑO”

Apreciados lectores, primeramente espero hayan pasado una Navidad alegres y en familia. Como cada año hacemos un recuento del año que concluye y si éste fue difícil, el que viene no pinta muy bien con tanto cambió que se anuncia.

Concluyó un sexenio funesto, con devaluación, gasolinazos, falta de empleos, con un títere ignorante pero bueno para para los gastos excéntricos, con poca obra y show de telenovela.

Fue un año de campañas políticas atiborrada de agresiones, denostaciones renuncia de una candidata, lo que nunca se había visto y candidatos de poca valía

Que concluye en una votación numerosa pero muy dividida para elegir al ejecutivo y legislativo, obteniendo el triunfo el candidato que llevaba 18 años de campaña y un partido novel con propuestas muy discutibles, obteniendo el triunfo con 30 millones de votos, casi un tercio de los electores lo que hace una mayoría relativa pero logrando el divide y vencerás con tanto candidato en la competencia.

En ese perdón y olvido, la transición del poder se hace pacífica y hasta amigable, con la tranquilidad del presidente saliente de que no será juzgado ni perseguido mientras que acabada la telenovela, cada uno de la pareja tomara caminos diferentes.

El legislativo de mayoría toma las riendas sin tener idea ni visión de sus responsabilidades y en donde sólo falto la inclusión de Cepillín, el Jarocho, el Piojo y algún otro cómico o futbolista, obviamente personajes doctos en derecho y las necesidades de la nación.

El ejecutivo toma posesión y empieza a descartar algunas de sus promesas de campaña, entre ellas el bajar de precio las gasolinas y demás energéticos, pero los baja al igual que los impuestos incluido el IVA para los habitantes del norte del país- y ¿por qué no para todos?- , anuncia la suspensión del proyecto del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México a pesar de todos los estudios de factibilidad, aunque ello costará millones de dólares a pagar a los inversionistas y botar a la basura la construcción que ya va avanzada, aunque por ahora no se ha parado la construcción. Encuestas para suspender el aeropuerto y hacer el tren Maya amañadas con votos de acarreados y sin valor estadístico que las avalen e iniciando un gobierno que nos recuerda los gobiernos totalitarios de los 60´s y 70´s.

Para rematar, una elección muy discutida en Puebla en la que el PAN obtiene el triunfo y a unos días de haber tomado posesión la nueva gobernadora sufre un accidente bastante extraño y sospechoso en la que muere junto con su esposo, exgobernador y ahora senador, lo que habrá de llevar a una nueva elección.

En fin, un panorama incierto con miles de despidos laborales, pero aun así les deseo un fin de año tranquilo y en familia.